Archivo de la etiqueta: dolor cervical

PARA QUÉ SIRVE LA ELECTROMIOGRAFÍA (y otras preguntas frecuentes)

PARAJE DEL ZUMEL BAJO

En este breve artículo de divulgación se pretende responder a preguntas frecuentes de los pacientes que se someten a esta prueba diagnóstica. Una prueba complementaria como la electromiografía, por sí sola, no es suficiente para elaborar un diagnóstico, dependiendo el mismo de un proceso reflejado en la historia clínica: anamnesis, exploración física, otras pruebas complementarias y planteamiento de un diagnóstico diferencial.

¿Sirve la electromiografía para medir el dolor?                 NO

En la actualidad, la cuantificación del dolor se basa en medidas subjetivas de la percepción del mismo por el paciente, en forma de cuestionarios y escalas del dolor. La exploración física se nutre también de maniobras para evaluar la procedencia e intensidad del dolor.  Pero sí puede inferirse el grado de dolor debido a lesiones de las estructuras neurales a partir de la electromiografía.

¿Entonces, es de utilidad la electromiografía para el dolor de cuello o de espalda?

                                                                                                              SÍ,

puesto que una de las causas del dolor cervical o lumbar es la compresión o inflamación de las raíces nerviosas, que son los troncos comunes de los nervios que emergen entre cada dos vértebras y que forman los nervios sensitivos y motores del tronco y de las extremidades.

¿La electromiografía mide la sensibilidad?                          NO

La electromiografía determina la función de los nervios sensitivos, y es una prueba válida para valorar la pérdida de sensibilidad en las lesiones de los mismos. Pero la sensibilidad es una función compleja, que consta de una fase sensitiva pura y otra perceptiva, basada en la elaboración y procesamiento de la sensación en el cerebro. En el caso de lesión de nervios periféricos, puede producirse un déficit de sensibilidad o un aumento de la misma, además de una percepción anómala de los estímulos sensitivos (disestesias).

¿Es una prueba para medir la fuerza?                                   NO

Con la electromiografía no es posible medir la fuerza de los músculos: para evaluar la fuerza se realiza una exploración física que se denomina balance muscular, que consiste en contraer un músculo o grupo de ellos contra la fuerza de la gravedad o del explorador, el cual reflejará los resultados en una escala del cero a cinco. El dinamómetro es un instrumento de medida directa de la fuerza, y existen pruebas computadorizadas, basadas en dinamómetros, para el estudio de la fuerza y de la fatiga muscular. Sin embargo, la electromiografía sirve para diagnosticar trastornos neurológicos que provocan falta de fuerza o fatiga muscular.

¿Sirve la electromiografía para diagnosticar la fibromialgia?                       NO

El síndrome de fibromialgia y fatiga crónica es un conjunto de síntomas y signos complejo, con dolor generalizado y cansancio, de origen incierto, aunque se han postulado mecanismos que lo relacionan con disfunción en el sistema nervioso central y en el periférico.

De todas formas, la electromiografía puede aclarar la causa de algunos dolores de estos pacientes que no sean provocados por el síndrome, sino por compresiones de nervios o inflamación del sistema nervioso o de los músculos. No todo el dolor que muestran estos pacientes ha de tener necesariamente su origen en la misma fibromialgia.

¿Es útil la electromiografía para saber por qué se me duermen las manos?  SÍ

Una de las causas más frecuentes de que se duerman las manos, sobre todo de noche, es el síndrome del túnel carpiano. La electromiografía es la prueba de elección para diagnosticar este síndrome, y necesaria para decidir si hay que intervenir quirúrgicamente el nervio mediano, cuya compresión es la causante. Además permite el seguimiento de la recuperación postoperatoria.

¿Es de utilidad el electromiograma en el diagnóstico de la ciática?                                          SÍ

Se denomina ciática o ciatalgia, al dolor de la pierna por la afectación del nervio ciático, que es un nervio que se origina en la región lumbar y baja por detrás del glúteo y a lo largo del lateral de la pierna. Se habla de lumbociática para describir un dolor similar, pero que parte de la zona lumbar. Si alguien afirma que le han diagnosticado ciática, es necesario aclarar que eso no es un diagnóstico, es como si le dicen que su diagnóstico es dolor de cabeza. El dolor es un síntoma que se debe a muchas causas y el diagnóstico electromiográfico no pretende constatar el dolor, sino averiguar si su origen se encuentra en alteraciones neurológicas periféricas. La electromiografía posee un papel importante en la ciática para formular un diagnóstico de verdad: compresión o inflamación radicular o del nervio ciático.

¿Se pueden evaluar con el electromiograma los dolores de rodilla o de cadera?              NO

El dolor de articulaciones no entra en el campo de los dolores neurológicos y por tanto en el de la electromiografía, si bien una lesión osteoarticular grave (como una fractura) puede involucrar a algún nervio, en cuyo caso la electromiografía tendrá un papel adicional. A veces me preguntan si es posible hacer un  “electromiograma de cadera” o “electromiograma de rodilla”,  peticiones que no son muy lógicas, a no ser que se trate de dolores con características neuríticas, es decir, por la irritación de nervios, que no suelen estar confinados a regiones articulares, sino que han de irradiarse a lo largo del curso anatómico de los nervios periféricos o afectar áreas cutáneas concordantes con territorios de inervación sensitiva, territorios que no suelen circunscribirse a una región articular.

¿La electromiografía mejora el dolor?                                  NO

La electromiografía sólo es una prueba diagnóstica, pero nunca es un tratamiento. Por tanto, no posee efectos primarios o secundarios sobre el dolor. Tampoco empeora el dolor.

¿Es de utilidad la electromiografía si el paciente no colabora nada?                           NO

Durante la electromiografía el paciente ha de atender al médico examinador y seguir sus instrucciones: debe estar relajado cuando se le ordena o bien contraer los músculos con la mayor fuerza posible, del modo en el que se le indique. La falta de colaboración conllevará a resultados que, sin ser erróneos, tiendan hacia la normalidad. Los individuos simuladores o que tienden a exagerar los síntomas de su enfermedad creen que, no colaborando, el examen será más patológico, cuando en realidad sólo van a conseguir que los resultados no reflejen toda la intensidad de la patología, o que no sean concluyentes por falta de datos para procesar. En los informes electromiográficos siempre se hace constar el grado de colaboración del paciente.

He sufrido un accidente de tráfico, y me duele el cuello. ¿Es conveniente que me hagan una electromiografía?                                                            SÍ

El dolor cervical tras un accidente de tráfico puede provenir de la lesión de las estructuras osteoarticulares del cuello, pero si además el dolor irradia desde el cuello hacia los brazos, y se acompaña de hormigueo de los dedos, puede originarse también por una lesión neurológica, para cuyo diagnóstico la electromiografía supone una prueba objetiva, sensible y con valor pronóstico. Esto no implica su inmediata realización tras el accidente. Sin embargo, los mareos secundarios a un accidente de tráfico no pueden ser valorados con la electromiografía.  En otro ítem se aclara cuál es el mejor momento para un estudio de este tipo.

¿Constituye la electromiografía una prueba objetiva?                           sí

Objetividad significa, para una prueba diagnóstica,  no depender de valoraciones personales o de razonamientos o comportamientos particulares del examinador o del examinado. La electromiografía se basa en una obtención de parámetros del funcionamiento de los nervios y músculos, mediante procedimientos estandarizados, con una cuantificación de los mismos y una comparación de valores numéricos basada en datos estadísticos de la normalidad. Por tanto, como cualquier medición física, refleja la realidad de la disfunción del sistema nervioso, llegándose a las conclusiones diagnósticas mediante protocolos y algoritmos reconocidos por sociedades médicas internacionales, y a la luz de la historia clínica. Hay que tener en cuenta que se estudia un sistema complejo y dinámico, lo cual puede llevar a variaciones en la sensibilidad de la electromiografía a lo largo de un mismo proceso. Pero en todo caso, sensibilidad no es sinónimo de objetividad.

 

La electromiografía no es útil cuando es resultado es normal.                                  NO

La ausencia de signos patológicos en una prueba complementaria como ésta posee tanto valor diagnóstico como su positividad,  porque orienta a otros procesos no neurológicos y evita intervenciones terapéuticas mal indicadas. Por tanto, tan valioso es confirmar un tipo de lesión como valioso es descartarlo.  Algunos pacientes parecen decepcionados cuando la electromiografía sale normal, porque desean que el proceso diagnóstico se concluya lo antes posible, pero lo que realmente ha de interesar es llegar a un diagnóstico preciso, y una electromiografía con resultado normal es un paso más hacia ese fin.

La electromiografía es adecuada para el estudio urgente de un traumatismo o de un dolor:

NO

Las peticiones urgentes en electromiografía no tienen sentido. Se trata siempre de una prueba diferida, porque hay que esperar un plazo de tiempo para que degeneren las fibras nerviosas y musculares, y dicha degeneración sea detectada. Hay escasas excepciones a ese criterio, como en la fase aguda de una lesión de plexo braquial (conjunto de nervios que inervan todo el brazo y el hombro) o de troncos nerviosos en la que la electromiografía precoz revela discontinuidades por heridas de los nervios y el nivel exacto de las mismas, lo cual descarta volver a repetirla cuando se haya producido la degeneración neuromuscular, que es cuando proporciona más información diagnóstica y pronóstica, tanto sobre estas lesiones del plexo braquial como las de cualquier otro trastorno neuromuscular. Del mismo modo, un dolor cervical o lumbar agudo tras un accidente no puede ser objeto de un estudio electromiográfico inmediato, a menos que se quiera evaluar el estado previo de las raíces cervicales o lumbares.

La electromiografía es útil para las tendinitis.                                    NO

Algunas personas llaman “tendones” a los nervios, pero los tendones no son estructuras del sistema nervioso, por lo que su rotura o inflamación no se diagnostican por la electromiografía. Sin embargo pueden existir lesiones de nervios y tendones simultáneas o por vecindad, con lo cual la electromiografía será útil para evaluar el estado de los nervios solamente. La electromiografía no es, por tanto, una prueba de primera elección para el codo de tenista, ni para la muñeca abierta o los esguinces de tobillo, o para el hombro doloroso, todas ellas afecciones típicamente tendinosas.

Quiero saber si la lesión de nervio que sufro se debe a una intervención quirúrgica. ¿La electromiografía me lo dice?                                      NO

La electromiografía es una prueba inespecífica, es decir, no informa del origen o etiología de la lesión neuromuscular, salvo raras excepciones en las que, sin ser patognomónica, sugiere con fuerza un diagnóstico de entidad: esclerosis lateral amiotrófica, neuropatías hereditarias sensitivo – motoras, o miastenia gravis. En el caso de afecciones radiculares detectadas con electromiografía, no nos informa de si son de origen inflamatorio o compresivo. En el caso del túnel carpiano, se detecta su presencia, pero no la causa primaria. La etiología o causa de la enfermedad se diagnostica a la luz de la historia clínica y de otras pruebas complementarias. En el caso de intervención quirúrgica de una fractura, la lesión de un nervio suele deberse a la fractura misma o a las complicaciones de la fractura, y no a la intervención quirúrgica.

¿Es útil hacerse un electromiograma en el lugar exacto del dolor?                                         NO

Los dolores neuromusculares de origen en los nervios periféricos o raíces se detectan en el cuso anatómico a lo largo del trayecto de los mismos o en músculos dependientes de dichos nervios, pero que pueden estar alejados del origen doloroso ya que el dolor irradia y se trasmite  desde esas estructuras a distancia. Hay sitios que duelen pero por los que no pasa ningún nervio. Los dolores de lumbares se detectan en las piernas y los cervicales en los brazos, aún cuando no irradien a lo largo de los mismos.

¿Es lo mismo un electromiograma que un electroneurograma?  NO

El término electromiografía o electromiograma se usa de modo general y resumido para abarcar ambas técnicas, que suelen combinarse en el mismo estudio: el estudio de la conducción nerviosa o electroneurograma, que se realiza mediante la aplicación de estímulos eléctricos, y la electromiografía o electromiograma propiamente dichos, que consisten en el estudio de músculos con electrodos de aguja.

¿Puede salir normal un electromiograma a pesar de que sufro dolor?                                                               SÍ

El electromiograma diagnostica solamente las lesiones del sistema nervioso periférico y, por tanto, el dolor proveniente de lesiones orgánicas (no funcionales, como las neuralgias) del mismo. La electromiografía será normal en afecciones osteoarticulares, musculares, reumatológicas, vasculares y dermatológicas, y estará alterada cuando en cualquiera de ellas esté involucrado un nervio periférico, lo cual no siempre ocurre.

Y aquí viene una interesante pregunta, afortunadamente poco corriente:

¿Es usted un fisioterapeuta?                                                        NO

Soy un médico especialista en Neurofisiología Clínica. Es la única titulación que habilita para la realización de la electromiografía y de otras diversas pruebas diagnósticas para el sistema nervioso.